Cuando en la copa mundial de fútbol Italia 90 este magnífico tenor entonó el aria Nessun Dorma (“Que nadie duerma” – haz click aquí para escucharla en Youtube), muchos dijeron que era la interpretación más soberbia y magnífica que se le había escuchado al italiano.
Yo no pienso así.
Estoy convencido que Luciano Pavarotti interpretó su vida de una forma aún más magistral.
Y podemos aprender algunas lecciones de su vida:
Fue generoso (participó y organizó cientos de conciertos benéficos),
Fue persistente (mientras estudiaba tenía varios trabajos que le permitían sostenerse),
No se amilanó ante las dificultades. En 1960, después de un concierto desastroso (su garganta le jugó una mala pasada en Ferrara), renunció a la ópera. Pese a ello, debutó en público en Abril 29 de 1961, sobreponiéndose a su anterior derrota y marcando un hito en su carrera.
Como todos nosotros, también tuvo defectos y fallas. Pero su vida fue realmente inspiradora.
Y estas tres lecciones que nos deja son un invaluable legado que debemos comprender e incorporar en nuestra lucha por hacer de nuestro trabajo y nuestra profesión una verdadera ópera a la excelencia.
Luciano Pavarotti: paz en tu tumba.
Jose Hernando Zuluaga M.
CEO (Presidente y Fundador)
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excelente reflexion
gracias
Me parece magnifico este articulo sobre todo por exaltar las cualidades de un personaje como pavarotti, 2 minutos de reflexion sobre como debemos vivir nuestra vida,pensemos que todos vamos a morir, seria muy bueno pensar desde ahora como quewremops que nos recuerden.
MUY EXCELENTE Y CONMOVEDOR Y SOBRE TODO LA REFLEXION DEL ARTICULO
Apreciado CEO, como siempre EXCELENTE, mil gracias por todo lo que hace usted y su equipo por nuestra profesion, en vital hacer entender a todos nuestros colegas que debemos ir mucho mas alla del DEBE HABER Y SALDO. CUADRES Y DEMAS COSAS QUE YA LO HACEN LAS MAQUINAS. A nuestros clientes debemos darles es una permanente Innovacion que les garanticen resultadaos INTEGRALES. Un abrazo.
Gerardo.