Bogotá. El miércoles la Superintendencia Financiera publicará el nuevo tope que podrán cobrar los bancos en intereses para los créditos, que regirá en el tercer trimestre del año.
Los especialistas opinan que tal como lo viene registrando desde el período julio – septiembre de 2009, el indicador sufrirá otra reducción. Los banqueros esperan que el recorte sea de cerca de 200 puntos básicos; es decir que la tasa pasaría de 27,98 por ciento a 25,98 por ciento.
“La tasa ha estado bajando todos estos meses, y lo ha hecho porque los intereses también tienen este mismo comportamiento”, aseguró el presidente del Grupo Aval, Luis Carlos Sarmiento. La Superfinanciera calcula la tasa de usura multiplicando el interés bancario corriente de los últimos tres meses por 1,5.
El presidente del Bbva, Óscar Cabrera, también apoya la disminución de 200 puntos básicos, por las reducciones que han tenido las tasas de los créditos bancarios en los últimos meses. Aunque durante julio-septiembre la tasa referencial del Banco de la República se mantuvo estable en 4,5 por ciento, el recorte de 550 puntos básicos que realizó la autoridad monetaria desde diciembre de 2008, siguió transmitiéndose en los intereses de los créditos de consumo.
Por la reducción de 50 puntos básicos que el Emisor realizó en la última Junta, también esperan que la usura siga cayendo en lo que resta del año. No obstante, el indicador sobre los microcréditos permanecerá en 33,93 por ciento, nivel en el que se encuentra desde el primero de octubre de 2008.
El Gobierno decidió congelar la usura en este tipo de préstamos porque considera que se encuentra en un promedio justo para los usuarios. Una de las razones para que la usura se mantenga más alta en este nicho, es que es más costoso para las instituciones administrar los créditos y hacer la labor de cobranza. Sin embargo, como la medida del Gobierno cumple un año de ser impuesta, no sería raro que hubiera una actualización en las cifras.
En duda la eficacia de la medida
Aunque la usura mantiene controladas las tasas de interés máximas que pueden cobrar los bancos en sus préstamos, aún existen opiniones divididas sobre su efectividad. Para especialistas del sector lo único que logra el indicador es que no haya una competencia justa entre los bancos y por el contrario todos se encuentren en el tope.
Por ejemplo, si no hubiera usura, cada institución bajaría su tasa a mínimos para competir con las otras en la atracción de clientes, siguiendo la ley de oferta y demanda. No obstante, también existe la posibilidad de que sin usura las instituciones crediticias se desbocaran en un aumento de sus intereses a máximos históricos.
Fuente: La República
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