Bogotá. Los expertos, legisladores y analistas han puesto sobre la mesa sus puntos de vista frente a lo que debería contener una reforma tributaria estructural para Colombia.
Los centros de pensamiento han sugerido que dicha iniciativa se lleve a cabo en la siguiente administración y sea impulsada con el capital político del próximo gobierno. Luego de consultas sobre qué debería contener una iniciativa de este tipo para al país, todos coinciden en que se deben revisar las exenciones tributarias.
Es de anotar que dichos beneficios le cuestan hoy al fisco nacional alrededor de ocho billones de pesos y que la mayor parte de los mismos son laborales y otro porcentaje está dirigido hacia las universidades y los hospitales públicos. Del mismo modo, los consultados comparten que se deben fortalecer y hacer más rigurosos los controles a la evasión, pues al minimizarla se incrementarían los recursos de la Nación y no sería necesario estar haciendo ajustes tributarios todos los años.
Juan Camilo Restrepo
El ex ministro de Hacienda y Crédito Público dijo que la reforma tributaria estructural, básicamente, tiene que disminuir toda la gama de exenciones e ir en la dirección de estructurar y bajar las tarifas generales. Así mismo, manifestó que tiene que apuntar a consolidar una estructura tributaria más simplificada y con tarifas más plenas.
En cuanto al Impuesto al Valor Agregado (IVA), señaló que debe buscar la manera de pasar de nueve tarifas, como esta actualmente, a dos o tres como máximo. “Si se amplía la base de este tributo, seguramente se podrá estudiar la posibilidad de disminuir la tarifa general, lo mismo hay que decir para el Impuesto de Renta”. También afirmó que no se puede pensar en este momento en la creación de nuevos gravámenes que golpeen aún más el bolsillo de los colombianos.
Juan Mario Laserna
Para el ex codirector del Banco de la República, la iniciativa debe enfocarse en unificar las tarifas para mejorar el control y la evasión y ampliar la base de tributación.
Así mismo, se debe buscar simplificar el régimen, incluyendo las exenciones y sustituir el cuatro por mil, el cual, en su concepto, perjudica la bancarización y la formalización de la economía. Igualmente, manifestó que de tocarse el Impuesto al Valor Agregado (IVA), debe hacerse para unificar las tarifas, pues ve políticamente difícil la ampliación de la base.
En cuanto al Impuesto de renta, Laserna indica que se deben revisar las exenciones y eliminar las que se considere no retribuyen social o en inversiones lo que cuestan al fisco.
Finalmente, considera que se debe conservar el régimen progresivo en renta y que no es bueno introducir impuestos y lo que se tiene que hacer es sofisticar los que ya se tienen.
Horacio Ayala
El ex jefe de la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (Dian), planteó que lo primero que se debe hacer para una reforma estructural es eliminar todos los beneficios que hasta el momento se han otorgado a muchas compañías y que no han demostrado no tener ninguna retribución al país, especialmente en materia de generación de empleo. “Lo único que mantendría son las zonas francas tradicionales, las que están dedicadas a la producción de bienes para la exportación”, dijo. Necesariamente hay que tocar el Impuesto al Valor Agregado (IVA). Indicó que es bueno ampliar la base de este tributo y reducir el número de tarifas hasta donde sea posible. Frente al Impuesto de Renta, Ayala asegura que debe estudiarse la rebaja de la tarifa como norma complementaria a la eliminación de las exenciones.
Una buena alternativa es la disminución del tributo para las sociedades, aumentando un poco la tasa para las personas naturales. “95 por ciento del gravamen se paga a través de las sociedades”, indicó. Finalmente, se mostró en desacuerdo con la creación de impuestos y señaló que entre menos tributos tenga el país, es mejor, pero hizo énfasis en que se debe hacer más exigente el control sobre los pagos de los grandes impuestos como el IVA y la Renta.
Sergio Clavijo
El presidente de la Asociación Nacional de Entidades financieras (Anif), insiste en una iniciativa que apunte a sustituir diversas fuentes de tributación que son claramente antitécnicas. “En primer lugar, tenemos el caso del cuatro por mil que debe “marchitarse”, porque ha sido uno de los mayores impedimentos para lograr que Colombia cuente con mercados financieros profundos”. Sugiere la sustitución de 30 por ciento del recaudo proveniente del Impuesto al Patrimonio.
En tercer lugar, dice que es importante sustituir, por recursos presupuestales, los parafiscales del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (Icbf), el Sena y las confamiliares que hoy son cobrados sobre la nómina. Por último, indica que se deben homogeneizar las tasas de renta, lo que implica eliminar las exenciones tributarias. Clavijo propone elevar ligeramente la tasa general del Impuesto de Renta que hoy se ubica en 33 por ciento y que debe pasar al 34 por ciento e incrementar la tasa general del IVA que actualmente está en 16 por ciento y pasarla a 17 por ciento.
Santiago Castro
Según el único representante para América Latina y el Caribe en la Junta Directiva de la Red Parlamentaria sobre el Banco Mundial y actual vice presidente de la Cámara de Representantes, Santiago castro, lo primero que hay que analizar es si realmente se necesita una reforma de carácter estructural. Un proyecto en este sentido tiene que revisar con cuidado las exenciones tributarias y el Impuesto al Valor Agregado.
“Las exenciones más grandes son las laborales y no las podemos tocar, creo que no hay margen de maniobra político para hacerlo y si vamos a hablar de exenciones al sector público en temas de hospitales y universidades, tampoco, de esta manera, se va bajando lo que algunos consideran la gran reserva que tiene el país, de donde podría financiarse el presupuesto nacional”, advirtió.
Se pueden igualar las tarifas del IVA pero no subir la general.
Expresó que se tiene que buscar el reemplazo a tributos como el Gravamen a los Movimientos Financieros (GMF o cuatro por mil), que es causante de la desbancarización y el Impuesto al Patrimonio que no es un tributo muy lógico para un país como Colombia.
En general, los expertos coinciden en que es necesario avanzar en un esquema tributario más moderno y efectivo y en un cobro que tenga en cuenta las circunstancias del individuo y de la economía.
Fuente: La República
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