El representante a la Cámara por Boyacá afirmó que sería conveniente invertir la cuarta parte del impuesto al patrimonio en la atención a las víctimas del conflicto armado.
Admitió que hay muchos frentes de incidencia que han sido abandonados por el Gobierno, en virtud de la disposición deficitaria del presupuesto para con varios de estos aspectos, por cuanto considera que los recursos que se obtengan del cobro de este impuesto no sólo deben ser destinados a la seguridad.
Agregó que hay gastos que, como la infraestructura, la deuda y la atención a las personas en situación de desplazamiento, han sido descuidados por el Ejecutivo, y de allí la necesidad de redimensionar las prioridades.
Rondón precisó que aun cuando la iniciativa todavía está en discusión, es innegable el carácter prioritario que encierra la atención a los más afectados por la guerra, por cuanto se hace necesario que buena parte de esos dineros sean destinados a ese rubro.
La postura del legislador coincide con la propuesta que, en ese sentido, piensa hacer Marco Romero, presidente de la Consultoría para la Defensa de los Derechos Humanos y el Desplazamiento, Codhes, quien considera que tal gravamen no debe ser invertido exclusivamente en la Fuerzas Militares.
El líder cívico sostuvo que el Gobierno tiene que dar una señal positiva a la opinión en torno a su real preocupación por los desplazados y dijo que un buen inicio sería destinar parte del impuesto al patrimonio a atender este aspecto.
Agregó que una iniciativa de esa naturaleza sería efectiva de cara al cumplimiento de los compromisos adquiridos luego de haberse dictado la Sentencia T-025, en la cual la Corte declaró la inconstitucionalidad del estado de cosas que rodea la atención a los más a afectados por la violencia política.
Por su parte, el representante Rondón manifestó que lo más atractivo del impuesto es que no va a ser asumido por los sectores más golpeados por la crisis social que vive el país, sino quienes cuentan con el capital suficiente como para convertirse en artífices de las soluciones económicas de las que carecen millones de colombianos.
“No son los pobres quienes asumirán el impuesto realmente, sino la gente que tenga determinado patrimonio. Y quien tiene más de 3 mil millones de pesos, pues yo creo que ya es una persona que se le puede denominar rica”, puntualizó.
Fuente: El Espectador
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