En esta ola de escándalos financieros corporativos, los gobiernos y las agencias reguladoras están respondiendo para recuperar la confianza de los inversionistas adoptando nuevas regulaciones. En los Estados Unidos, por ejemplo, se establecieron reglas de reporte más estrictas, tales como las definidas en la ley Sarbanes-Oxley que requieren que los ejecutivos de las compañías certifiquen la exactitud y legitimidad de los estados financieros corporativos o enfrentarán la posibilidad de una acción punitiva y criminal.
Los miembros de la Unión Europea están obligados a reportar los resultados financieros bajo las Normas Internacionales de Contabilidad (NICs) en el 2005. También ellos tienen que reexpresar los resultados de 2003 y 2004, bajo las Normas Internacionales de Contabilidad. Muchas otras naciones, como Australia y Singapur también han propuesto adoptar las Normas Internacionales de Contabilidad. La Junta de Estándares de Contabilidad de los Estados Unidos (FASB) está en discusiones con la Junta de Estándares de Contabilidad Internacionales (IASB) para reconciliar las diferencias entre los dos estándares.